A FUEGO LENTO…
Tradición y Sabiduría Natural
Antaño las mujeres escuchábamos y así sanábamos
Hubo un tiempo en que para aprender a sanar no teníamos que estudiar, no al menos como lo hacemos hoy en día. No se trataba de aprender términos impronunciables, propiedades que alejan el cuerpo del espíritu…
Antaño las mujeres teníamos una unión inquebrantable con la naturaleza.
Aprendíamos observando, aprendíamos cuidando, aprendíamos escuchando.
Eso es A fuego Lento, un regreso a lo nuestro…
a nuestra forma de aprender, a nuestra forma de cuidar, a nuestra forma de vivir.
La Abuela de los Tiempos susurra en el viento remedios ya casi olvidados
En un tiempo en que pareciera que tornamos la mirada a la naturaleza solo porque pareciera estar de moda. Es tiempo de no perdernos en el espejismo de los medios y seguir profundizando en lo tradicional que nos lleva directamente a nuestros orígenes.
Cuanto más unidas estamos a la Tierra, más unidas estamos entre nosotras… más poderosas somos
Estos encuentros tratan de honrar, dando presencia a lo sagrado y natural en nuestros hogares
¿Cuándo cedimos la Soberanía de nuestros Cuerpos, de nuestros Hogares, de los nuestros…de sanar, de nutrir, de sentir, de saber, de crear, de cultivar, de ser hogar…?
Este no es un curso más de cosmética natural donde te enseñaré a hacer cremas e inciensos, remedios milagrosos y a usar los aromas en perfumería…
Es un encuentro de almas por y para el cambio. Ha llegado el tiempo del retorno de la soberanía propia, de la vuelta a lo natural
Dándole un cariz diferencial a nuestra relación pues el cuidar la naturaleza va mucho más allá de la empatía, alcanza un nivel en el que ese “yo te cuido tu me cuidas” deriva en actos sagrados de amor, de pura vida…
¿Y si empezamos a crear actuaciones que cambien el mundo: que devuelvan la mirada amable, el paso tranquilo y el respirar en suspiros? Por ti, por mi, por nosotras… y por todas las que vendrán
Un tiempo para Escuchar la vida
A fuego lento… es tiempo de cambiar hacer por escuchar, aprender por inspirar, conocer por saber, éxito por paz…
Y para ello la visión será total: atendiendo al cuerpo, a nuestro sentir, a nuestra forma de pensar, a nuestro halo y a nuestra alma… a la tierra y al aire, al agua y al fuego, a la luna y al sol…
es tiempo de REGRESAR
volveremos a unirnos a la tierra, a nutrirnos con buenos alimentos, esos que llenan el alma…
lo haremos a nuestro tiempo, tomándonos el tiempo necesario para escuchar cada planta, cada aceite, cada flor, cada ser, cada sol y cada luna, cada amanecer y cada noche estrellada…
porque todo habla, la naturaleza habla y es tiempo de escucharla, de escuchar nuestra propia naturaleza, nuestra forma de ser, de vivir, de cuidar, de sanar…
cuidarnos, cuidar a los nuestros, cuidar nuestro hogar es un acto de amor cuando se respetan los ritmos y los actos son coherentes y sentidos
Y recuerda… no estás sola
Cuando la vida se trata de correr para llegar, correr para hacer, correr para conseguir, correr para poseer… ya no es vida es sobrevivir. Es una espiral de pura necesidad que nunca se sacia.
Pero hay otra forma de vivir… A fuego lento, un tiempo para ser de verdad, en tu verdad